
Qué es la pinotea
Pinotea se le dice en el Río de la Plata a varias coníferas que llegaban de Estados Unidos desde mediados del siglo XIX, a veces como lastre de los barcos. Hoy se la identifica como pino del sur de ese país. Esos pinos no se distinguen entre sí mirando la madera, así que nadie puede asegurar la especie de una tabla.
Tiene el corazón marrón rojizo, la parte externa del tronco blanco amarillenta y mucha resina. En Montevideo acompaña a la casa de principios del siglo XX, la de techos altos de bovedilla; cómo trabajamos en la ciudad lo contamos en pulido de parquet en Montevideo.

Cómo se ve una pinotea gastada
Estas son las señales que encontramos cuando una pinotea pide restauración:
- Plastificado viejo que se puso ámbar con los años.
- Zonas grises en los pasos, donde la laca se fue y la madera quedó a la vista.
- Manchones oscuros de cera vieja acumulada.
- Tablas flojas que se mueven al pisar y clavos que sobresalen.
- Tablas abarquilladas: los bordes suben cuando la madera se contrae al secarse y no está sujeta en los cantos.
- Juntas anchas entre tabla y tabla.

Cómo la restauramos
Restauramos la pinotea en este orden:
- Revisamos tabla por tabla, clavamos las flojas y hundimos los clavos que sobresalen antes de que pase la máquina.
- Cambiamos las tablas partidas por pinotea de demolición del mismo ancho y espesor. Cómo reponemos tablas y tablillas lo explicamos en reparación de pisos de madera.
- Pulimos en tres pasadas, de lija gruesa a fina, con la pulidora en el paño y la bordeadora contra el zócalo. La resina empasta la lija, así que la cambiamos más seguido que con otras maderas. Las pasadas y los granos están en pulido de pisos.
- Masillamos las juntas finas con el aserrín del mismo piso. Las anchas, entre tablas largas, quedan sin rellenar: la madera se mueve con la humedad y el relleno terminaría soltándose.
- Damos dos manos de sellador para que la resina no oscurezca la laca, y después la terminación.
Qué terminación lleva
Plastificado e hidrolaqueado van los dos sobre pinotea pulida, y en esta madera pesa el color. El plastificado se pone ámbar con los años; la laca al agua amarillea menos, aunque la madera igual cambia de tono con el sol. La comparación completa, con olor y tiempos de secado, está en hidrolaqueado o plastificado.
Cuando la pinotea estuvo encerada, la pulimos hasta la madera antes de cualquier laca. Aun así puede quedar cera en las juntas y en la veta blanda que no deje agarrar la terminación nueva; las dos manos de sellador también están para eso.
Preguntas frecuentes
¿La pinotea es una madera dura?
No, es la más blanda de las maderas de piso comunes: el roble y el eucalipto son más duros, y el lapacho tiene unas cuatro veces su dureza. Se marca con tacos finos y patas de sillas, así que lleva fieltros gruesos debajo de los muebles.
¿Una pinotea pulida muchas veces aguanta otro pulido?
Depende de cuánta madera quede sobre la lengüeta de cada tabla, y eso lo medimos en la visita. Donde ya asoma la lengüeta no hay margen para otra pasada y esas tablas se cambian. Cuántas veces aguanta un macizo lo explicamos en qué pisos de madera se pueden pulir.
¿Cuánto cuesta restaurar un piso de pinotea?
Pulirlo y plastificarlo cuesta $ 700 por m², y con hidrolaqueado, $ 800 por m². El cambio de tablas partidas se cotiza con una foto, porque depende de cuántas sean. Con los metros de cada ambiente sacás el total en la calculadora de precios.
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